Mafalda siempre genial

miércoles, 18 de abril de 2012



Extracción de sangre


              Hoy os contaré una anécdota reciente que me hizo mucha gracia.
          El otro día realicé una extracción sanguínea a un chica gitana. Tras pincharle conecté los tubos e iba saliendo sangre de forma sencilla. Los fui llenando mientras ella los miraba con atención.
          Cuando estábamos terminando me dijo "que sangre más roja". Yo pensé que iba a seguir la conversación hacia lo típico, que como no somos de sangre real tenemos la sangre roja y no azul... Pero no, lo siguiente que me dijo me dejó sin palabras "cómo se nota que mi grupo es el universal, por eso es tan roja". 
          No supe qué decir, terminé la extracción y le indiqué que esperara los resultados junto a sus familiares.
          A veces te quedas sin palabras, pero con una sonrisa.



imagen de internet

lunes, 16 de abril de 2012

"Arrimar el hombro" en la Sanidad Pública, no es novedad


          Hace ya muchos años que trabajo en la Sanidad Pública, más de 25. Desde que inicié mis estudios de enfermería allá por el año 1981, y posteriormente cuando terminé matrona en el año 1985, tuve claro que mi apuesta era por la sanidad pública.
          En la vida efectivamente cada persona al elegir un camino debe dejar otro al margen. Mi opción por la sanidad pública me ha llevado a trabajar en cuatro comunidades autónonas (Madrid, Aragón, Canarias y la Cdad Valenciana). He trabajado en un ambulatorio, dos centros de salud, tres hospitales generales y cinco comarcales. He inaugurado dos hospitales de nueva creación y uno por traslado. Me ha tocado evacuar dos hospitales por incendio. Durante años hemos sufrido el abandono de la administración por ser personal de un hospital comarcal saturado, en el que en ocasiones ni siquiera había camas para acostar a l@s pacientes. He hecho turnos rodados, de 12 horas y de 24. He doblado cuando ha sido necesario y he acudido a trabajar cuando ha habido alguna incidencia. He seguido formándome en mi campo de trabajo y en otros, he hecho cursos, he ido a congresos, he investigado y he publicado, de forma modesta, pero lo he hecho. Me he implicado en la formación de auxiliares, enfermeras, matronas, gines y médic@s de familia. Ciertamente nada que otr@s much@s profesionales de la salud no hayan hecho.
          ¿Y ahora qué? Se nos ha bajado el sueldo, se nos cambian los turnos, se reduce personal, se menosprecia nuestra cualificación y formación, nos echan a la opinión pública en contra por ser "funcionarios" y encima se nos pide que "arrimemos el hombro". No sé cuanta gente está indignada en este país pero creo que quienes somos sanitarios tenemos muchos motivos para no estar conformes con el modo en que se nos trata, y lo que es más triste, por quienes siendo profesionales de la salud gestionan actualmente la sanidad.
          Solo espero que en algún momento se nos tenga en cuenta y se respete a la Sanidad Pública que con tanto esfuerzo hemos hecho que sea de las mejores del mundo.

          Os dejo un enlace a la narración de la evacuación de un hospital comarcal por un incendio, donde queda reflejado que el personal siempre ha "arrimado el hombro".

jueves, 12 de abril de 2012

Olvidos increíbles. Historiando los partos


     Siguiendo con esas cosas increíbles que suceden en los partos hay una anécdota que siempre cuento y aun no llego a comprender.

     Estaba haciendo una historia del recién nacido/a, en la que uno de los datos es el nombre del padre.
    Era hace bastantes años cuando las pareja entraban a la dilatación cuando todo estaba preparado (enema, rasurado, vía, monitor, exploración, rotura de membranas), lo dicho hace mucho tiempo.
     Uno de los campos que se rellena habitualmente es el del nombre del padre. Ciertamente siempre que la mujer no haya decidido omitirlo.

Yo frente a la mujer: ¿Cómo se llama tu marido? (antes todos eran maridos, incluso los que no lo eran oficialmente).
La mujer: (mirándome como traspuesta)...... no me acuerdo....
Yo (incrédula): ¿Cómo que no te acuerdas cómo se llama tu marido?
La mujer: (mirándome).... No me acuerdo....
Yo (pensando más allá de lo debido): Pero, ¿tienes marido?
La mujer: (un poco molesta)  Pues claro....
Yo: ¿Y o te acuerdas cómo se llama tu marido?
La mujer: es que estoy nerviosa y no me acuerdo.
Yo (en tono más conciliador): Tranquila, dime, tú ¿Cómo le llamas? (esperaba un Pepe, Paco, etc. que fuera una pista fácil)
La mujer: Yo le llamo..... Nene



Imagen obtenida en web

     En ese momento comprendí que no iba a conseguir más datos de la filiación del marido y decidí salir a la salita de espera para buscar al susodicho. Llegada al lugar, pregundo por el marido (nombre de la mujer), y se me acerca un hombre joven muy nervioso.


Yo: Le explico que necesito sus datos para la Historia del RN, y si me puede decir su nombre.
Él raudo y veloz, se saca del bolsillo posterior del pantalón el carnet de identidad, y me do deja con el fin de que lo copie.
Pensando que sería un nombre complicado lo cogí, viendo para mi asombro que era un nombre y apellidos españoles de lo más corrientes. Le di las gracias y entré en el paritorio con una amplia sonrisa.
¿Era posible que el padre hubiera perdido su identidad y que creyera que se llamaba Nene?

"Cosas veredes amigo Sancho"


viernes, 6 de abril de 2012

Preguntas y respuestas. Historiando los partos


     Como no todo es la crisis ni las cosas serias, hay un montón de anécdotas vividas a lo largo de los años que han dejado cierta huella en mi.

     Poneros en ambiente, las tres de la mañana, una guardia intensa, de esas que se viven en los hospitales comarcales saturados y con los recursos muy mermados (casi me río de la crisis al recordarlo). Yo sentada frente a la mujer, empezando el partograma y la historia del recién nacido.

Pegunta (yo): Tienes alguna alergia
Respuesta (señora): ¿Yo?, a la Fantasía
Imagen que se me viene: La hipopótoma de la película de Fantasía (W. Disney), bailando con el tu-tú, y la señora convulsionando y con edema de glotis..... (Pienso, no puede ser).
Pregunta: ¿Cómo que a la fantasía?
Respuesta: Sí a lo que te pones que no es de oro
Comentario (yo): ¡Ah!, a la bisutería.
Señora: Eso, eso, a la bisutería.
Pues eso que no son horas.




jueves, 5 de abril de 2012


Trabajar por objetivos en la sanidad pública

     Suena bien eso de que si cumples los objetivos tendrás una remuneración mayor. De este modo tu sueldo, o gran parte de él, se vincula a cumplir con esos objetivos. Es algo personal, no hay escusas, tu te comprometes y luego, tras una evaluación "objetiva" deciden si cobras o no, y cuánto cobras.
     No es que me parezca bien ni mal, muchas empresas privadas trabajan a sí y parece que son más competitivas, lo que no sé es si son mejores.


Imagen obtenida en web


     A mi lo que me surgen siempre en estos casos son dudas que deben ser simples. Quién evalúa, cómo y cuándo. Cómo puede ser que con los mismos objetivos y la misma actividad este año tengamos cumplido un alto porcentaje y el año pasado no, insisto sin cambiar nada ya que se realizaba la actividad de forma adecuada.
     Por otra parte, sigo sin saber qué quieren de nosotras las matronas. "Los acuerdos priorizan este año garantizar la sostenibilidad del sistema, mediante la contención del gasto, la mejora en la utilización de los recursos y la excelencia en la calidad y seguridad de la atención al paciente." Es muy difícil contener el gasto, y conseguir la excelencia en la calidad, y más la seguridad del paciente.
     Pero lo que ya no sé cómo interpretar es que una de las medidas priorizadas sea la de potenciar los partos naturales. "Las medidas para la mejora de la eficiencia y del uso de los recursos este año constituyen un 40% del acuerdo de gestión y el 60% restante, se orienta a mejorar los resultados de la atención, la prevención y la satisfacción del paciente. En este último aspecto, destacan nuevas medidas como la implantación del parto natural,..." Más que nada porque los estudios dicen que el parto mejora en tanto en cuanto se disponga de una matrona por mujer, sí ese objetivo que parece imposible de alcanzar cuando lo primero que proponen es reducir una matrona en el turno de noche.
     Por otra parte estamos esperando que se nos pidan ideas de cómo mejorar la calidad, disminuir el gasto y alcanzar la excelencia, mejorando la seguridad del paciente, en nuestro caso de dos personas, o más a la vez (en el caso de embarazos múltiples).


Imagen obtenida en web


     Lo dicho que espero que nos pregunten y sobre todo que nos expliquen las bases de una atención con menos recursos, sobre todo humanos, y a la vez humanizar y potenciar el parto natural.


http://www.elmundo.es/elmundo/2012/04/04/valencia/1333539153.html

lunes, 2 de abril de 2012

¿Cómo es el paritorio?



     ¿Cuántas veces nos han hecho esa pregunta mujeres embarazadas que tienen nuestro hospital como centro de referencia? Muchas sin duda. Pues esto pasó recientemente en uno de esos espacios.
     La supervisora dio una charla en el centro de salud sobre los modos de asistir el parto en su hospital, contando igualmente los recursos de los que se disponía. Previamente se había comentado que en el caso de que alguna mujer quisiera ver las instalaciones, sería coincidiendo con la consulta de monitores cuando se facilitaría dicha visita.
     Tras la charla tres personas se presentan en el paritorio, pidiendo ver las instalaciones. Las matronas de guardia, conocedoras de la sesión informativa, y a pesar de haber quedado que se enseñaría cuando vinieran a monitores, acceden a enseñar el espacio y a establecer una conversación con las tres visitas.
     El paritorio cuenta con tres dilataciones modernas pero convencionales, y con una sala VIP (por así decirlo), con bañera y otros recursos, además de luz natural y cuidada decoración .


    
     La pareja va narrando su parto anterior, en una clínica de baja intervención, en la que estuvo más de 8 horas con 8 cm, al final oxitocina, y una "ventosita" suave para terminar. Pero la experiencia sigue siendo considerada muy buena, por lo que quiere saber si su segund@ hij@ puede tener esas "buenas" prácticas en el hospital que están visitando.
     Las matronas, con infinita paciencia y educación defienden el uso racional de los recursos, y la importancia de actuar según cada circunstancia, momento en el que la tercera persona (presentada como doula) hace un discurso en contra de toda intervención, olvidando la experiencia previa narrada en primera persona por la señora.
     Tras muchos dimes y diretes, de que la doula pontificara sobre lo malísimo que es la oxitocina, sin matices, y de rebatir con argumentos de "peso" las prácticas obstétricas actuales, a toda luz inadecuados y demostrativos de un gran desconocimiento sobre el tema, la pareja en cuestión  dice que se pensará si deciden parir o no en ese hospital. Al fin y al cabo aun no está embarazada y le queda suficiente tiempo para valorar otras posibilidades.

     Quizás no tenían claro en qué consistía la visita preconcepcional.

jueves, 29 de marzo de 2012



Una matrona por mujer. La "crisis" como excusa para una asistencia deficiente.


         
          La Evidencia Científica hace tiempo que ha demostrado que las mujeres atendidas durante el parto por matronas cualificadas, tienen menos riesgos de sufrir complicaciones durante sus partos. A la vez que los resultados obstétricos y perinatológicos son mejores, siempre en el caso de embarazos de bajo riesgo.
          Ahora la "Crisis" parece que ha llegado a otras conclusiones, o mejor "quienes gestionan la crisis", gente mucha de ella causante de la situación actual por su mala gestión. Pero claro, es más fácil decir que los partos no necesitan casi nada, y por tanto si disminuimos la ratio de matronas por mujer, no va a pasar nada.
          Cuanta falacia en el uso de los datos.
          Parece que en los hospitales, lo importante son las estadísticas. Ya sabemos eso que es: "un pollo entre cuatro a un cuarto de pollo, qué importa que uno se lo comiera entero y los demás ni lo probaran". Y en esas  estamos. Han bajado los partos, 0'75 por día, y podemos eso sí, con las estadísticas en la mano, bajar la ratio de matronas por turno.
          Poco podemos argumentar con semejantes razonamientos. Si comentamos que tenemos un índice de satisfacción del 97%, mantenido durante varios años, nos dicen que somos estupendas y que la calidad no la vamos a dejar bajar. Si vemos cómo descienden las tasas de episiotomías, lo que supone un mejor manejo de los expulsivos, con mayor implicación de tiempo y paciencia, "pues eso que somos muy buenas". Si las mujeres disfrutan del "piel-con-piel", con lo que se requiere una vigilancia y apoyo mucho más próximo, "pues que no lo vamos a dejar de hacer". Si las mujeres salen todas con los bebés mamando, con el empeño y apoyo del equipo, ya sabemos que no es fácil, y menos en cesáreas, "pues que si estamos convencidas lo seguiremos haciendo". Y así una tras otra.
          Y claro se avecina el verano (que yo sepa es el periodo de tiempo entre el 21 de junio y el 21 de septiembre, aproximadamente ), bueno pues que si queremos las vacaciones de verano con más desahogo laboral, que las tomemos en octubre (que no sé en qué parte del mundo es verano). Y si no pues hay que cubrir las vacaciones de todas, no hay dinero para contratar, se disminuye el número de matronas por turno, y si hay alguna baja pues la "cubrís vosotras que para eso os queremos tanto y podéis organizaros como queráis".
          Y claro hay más colaterales. Dentro de dos meses terminan su formación ocho magníficas profesionales matronas. Y es difícil decir que las ocho son excepcionales, pero es así. Trabajadoras, implicadas, apasionadas, y deseosas de revertir en las mujeres, padres y bebés los conocimientos que tanto les ha costado adquirir. Y sin futuro. No hay trabajo para vosotras "estamos en crisis".




          A todo esto, no tengo muchas noticias de reducciones de cargos directivos, es posible que alguno haya, pero posiblemente menos de los que sería justo y necesario, pero claro si se dedican a hacer estadísticas, hay mucha faena por hacer.
          Yo estoy esperando a que se nos cite para recaptar ideas sobre cómo ahorrar. Sí, es el momento, pero no en detrimento del personal, sino a partir de la implantación de modos de trabajo menos lesivos y yatrogénicos, que permitan ahorrar en recursos innecesarios, y a la vez mejorar la calidad.
          En fin que veo crudo el futuro, que los logros conseguido hasta el momento quedan sin reconocimiento, y que al final nos tendremos que ir todo el mundo a Qatar, que parece que allí sí reconocen la profesionalidad de la gente.
          Espero que sea pasajero y que cuenten con nosotras para ahorrar, pero con sentido crítico.


PD: La opiniones vertidas en este post parten de una reflexión personal y no pretenden ser el eco de ningún colectivo. Se han omitido las referencias a un centro concreto convencida de que es una situación similar a la de muchos centros sanitarios de nuestra geografía nacional.



lunes, 26 de marzo de 2012


Si tú quieres y ella te deja, yo puedo. Papel del padre en el parto e inicio de la crianza

En tiempos pasados, algunos no muy lejanos, el papel del padre tanto en el parto como en la crianza quedaba reducido a un pequeño apoyo en momentos puntuales, y la garantía de proporcionar el sustento para la familia. Estamos hablando, por supuesto, de nuestro entorno cultural más próximo.
Actualmente, la mayoría de los padres que acuden con una gestante en los inicios del parto tienen una actitud participativa de cara al evento. Lo que en muchas ocasiones ocurre es que carecen de recursos para poder hacer que su participación sea activa y efectiva.
En mi ámbito de trabajo, consideramos que el papel del padre ha de ser potenciado. Las razones son diversas, pero la principal es que el embarazo es “cosa de dos”, al igual que la crianza, y que si él quiere, ella le deja, yo como profesional puedo apoyar su participación.



Claro, hay que partir de que él quiera. La actitud esperada de un hombre durante el parto, a día de hoy, es de una franca implicación. Ha de ser interlocutor entre la mujer y el personal que le atiende. En general, las parejas llevan mucho tiempo hablando de cómo desean que sea el parto, pero cuando llegan al centro hospitalario se olvidan de sus deseos, en ese momento tiene la pareja un relevante papel de comunicador, de transmisor de esos deseos que, en muchas ocasiones, pueden ser ejecutados. Además, pueden participar en el cuidado activo de su mujer. Ayudarle en la movilización, darle masajes relajantes, crear un clima de complicidad con música y aromas gratos. Partiendo, por supuesto de que la mujer lo desee.
¿Qué podemos hacer nosotras como profesionales? Creo que lo primero escuchar. Observar la relación existente entre ellos, favorecer un clima de confianza y ofrecer recursos para que la participación de la pareja sea activa.
Desde hace varios años venimos impartiendo talleres en los que se ofrecen recursos para apoyar a las mujeres de parto. A estos talleres acuden preferentemente los padres, aunque hay casos en los que acude la madre, una hermana o una amiga. En ellos damos información sobre el proceso del parto, los recursos a nuestro alcance para dar apoyo emocional y físico a la mujer, y ofrecemos la posibilidad de que traigan recursos propios para crear un clima más favorecedor y menos agresivo que una fría sala de hospital (música, aromaterapia). Aportamos información sobre la importancia de la movilización durante el parto, y los requerimientos para que esos movimientos no le resulten complicados a la mujer. La necesidad de tener un apoyo afectivo, más allá de la empatía con l@s profesionales, se ve resuelto con esa persona que acompaña, elegida por la mujer, y en la que encuentra un refugio en ocasiones necesario, sobre todo cuando las contracciones aprietan y las fuerzas van mermando.



En estas circunstancias de confianza, formando un “trío” casi perfecto entre la mujer, la pareja y la matrona, al que añadiremos un bebé que se convierte en el centro hacia el que miramos con cariño, el desarrollo del nacimiento y la posterior crianza se convierten en una experiencia única para todas las personas que participan.
Como vemos las condiciones no son complicadas, y los recursos tampoco, tan solo un pequeño cambio de actitud de las partes implicadas y los logros serán inolvidables.



          Os dejo el enlace a uno de los talleres que impartimos. Tenemos una versión mejorada que está en fase de edición y que estará disponble en un corto espacio de tiempo.




sábado, 17 de marzo de 2012


No intervenir si no es estrictamente necesario. Buenas Prácticas en la Asistencia al Parto



           Hace unos meses participé en un curso de actualización para matronas y una de las revisiones que hice fue releer lo que decían los manuales en los que estudiamos. Ciertamente una tiene ya cierta edad y en esos tiempos estudiabamos en libros editados en los años 70 y 80. En esos libros en los que también estudiaron la mayoría de l@s actuales jef@s de servicio de Obstetricia y Ginecología de nuestros hospitales. No voy a decir que todo lo que pone en esas ediciones permanece actualizado, ni mucho menos, la ciencia ha avanzado y no se sostienen algunas de las afirmaciones en ellos recogidas. Pero sí me llamó la atención que muchas de las Prácticas que actualmente tienen Evidencia Científica están recogidas en esos manuales.
          Hoy vamos a centrarnos en dos afirmaciones. La primera recogida en el libro de González Merlo-De Sol, en el que ya se dice que la "dirección médica del parto", defendida para disminuir el riesgo materno-fetal, no está exenta de riesgos, y que debe ser realizada de forma correcta. Claro que para algunos equipos en su entorno siempre se hace "de forma correcta". Pero queda claro que eso de que "no pasa nada", no es tan claro.



          La segunda referencia bibliográfica vuelve a llamarnos poderosamente la atención. Reconocer que el parto es un proceso fisiológico, al que decidimos asistir, y que no requiere que sea tratado o curado, no es baladí. En la actualidad la Evidencia nos ha demostrado que cuando no hay factores de riesgo y se ha realizado un control del embarazo adecuado, el éxito del parto se potencia simplemente asistiendo al parto cuando éste se desencadena de forma espontánea.



          Como podemos ver aun se pueden recordar esas cosas que se nos enseñaron en los inicios de nuestra formación y que hemos ido olvidando al cabo de los años. Insisto que hay muchos temas que han quedado obsoletos pero otros permanecen vigentes y tan solo debemos refrescar nuestra memoria. Con ello evitaremos el rechazo frontal de prácticas que consideramos nuevas y alejadas de nuestra "larga experiencia", cuando realmente ya estaban en los inicios de nuestro periplo profesional.


domingo, 11 de marzo de 2012


A vueltas con el rasurado y el enema. Buenas prácticas en la Asistencia al parto


     Ya hace mucho tiempo que la Evidencia Científica demostró que no es necesario rasurar ni enemar a una mujer durante el parto. Parece que algun@s se resisten a dejar de lado las prácticas aprendidas hace tantos años, y que tan solo provocan molestias a las mujeres. Es duro, igualmente, cuando descubres que el rasurado de las mujeres ya no lo realiza el personal sanitario si no que está a cargo del peluquero del hospital. Yo todavía no he salido de mi asombro.


    

     En fin, que más nos valdría preocuparnos de actualizar nuestros conocimientos y aplicar las técnicas científicamente validadas, alejándonos de prácticas innecesarias como el rasurado perineal y el enemado rutinario para el parto.


jueves, 8 de marzo de 2012

Implementando Buenas Prácticas en la Asistencia al Parto

     Es curioso cómo desde hace unos años hay una corriente que ha estimulado un cambio profundo en algunas de las formas de asistir al parto. La Evidencia Científica nos demuestra que hay ciertas rutinas que son innecesarias y de las que debemos prescindir cuanto antes. No obstante, no tod@s l@s profesionales han demostrado un interés claro por conocer y aplicar las nuevas (viejas) formas de actuar. A pesar de ello creo que es justo reconocer que se están dando pasos, quizás algo más lentos que lo deseado, y se han tomado en consideración indicaciones extraidas de esa Evidencia.



     Hoy es el día de la mujer, lo de trabajadora es un añadido a mi entender innecesario, porque pocas mujeres hay en el mundo que no trabajen, y considero que es importante dar a conocer desde este foro que en los paritorios también se está trabajando para mejorar la calidad de vida de la mujer. Vivir el parto como una experiencia satisfactoria, desde el respeto y el acompañamiento creo que son derechos por los que también hay que trabajar día a día, y muchas de nosotras estamos en ello.

lunes, 20 de febrero de 2012

Cuidado de matrona de la Prehistoria a la Era Digital


          Hoy se nos ofrece la oportunidad de unirnos, de formar un equipo virtual, en el que aunemos nuestros esfuerzos para hacer visible un tema que como enfermer@s, en mi caso matrona (Enfermera especialista en Obstetricia y Ginecología), nos impregna con su esencia en lo más profundo de nuestro quehacer diario, CUIDAR. Ciertamente el cuidado no solo es potestad de nuestra profesión, pero sí es el fundamento de la misma. Cuidar con conocimiento científico y con sentimiento humano.




     Difícil hubiera tenido la humanidad su supervivencia si no hubiéramos cuidado desde tiempos ancestrales de que nuestra prole llegara al mundo en las mejores condiciones posibles. Hay quienes consideran que el parto es una de las primeras experiencias vitales que hicieron que nuestra especie se socializara. Cuidamos de la embarazada, cuidamos durante el parto, cuidamos con la lactancia y con la transmisión de los conocimientos adquiridos.

     Como matronas hemos estado bastante consideradas a lo largo de la Historia, siempre excluyendo a las que han sido tratadas de brujas y llevadas a la hoguera. Pero sí en general hemos contado con cierto reconocimiento social en el entorno que nos ha tocado vivir.




     Pero aun nos quedan nuevos retos que afrontar. Uno de ellos ser capaces de formar equipos de profesionales cada vez más comprometidos con el cuidado de la mujer, en las diferentes etapas de su vida, aunando nuestro conocimiento al de otros colectivos profesionales con los que estamos obligadas a formar equipos. Trabajar en equipo es tener confianza entre el grupo y para ello cada miembro debe ofrecer sus mejores capacidades para organizar y desarrollar objetivos comunes.

     El segundo reto es asumir que estamos en tiempo de cambios, y las nuevas tecnologías han de ser asumidas como aliadas y no enemigas de nuestra profesión. Es curioso cómo "la profesión más antigua del mundo" si me permitís este guiño lexical, ha de entrar en el uso de tecnologías que nos aproximen cada día más con las mujeres que reclaman nuestros cuidados. Algunas de nosotras asumimos el reto de seguir un camino aun incierto pero lleno de nuevas posibilidades.

      Gracias a los compañeros de http://www.cuidados.es/ por la oportunidad que nos dan de participar en jornadas de visualización como ésta.



#24h24p

martes, 14 de febrero de 2012

Colecho, lactancia, sexo


      Dicen las malas lenguas que cuando una mujer opta por la lactancia a demanda sacrifica el resto de su vida. Ya no puede realizar otras actividades ni laborales, ni domésticas, ni sexuales. Esa visión sesgada de quienes critican la lactancia a demanda, ha sido refutada tanto en el mundo actual como desde la antigüedad. Tod@s conocemos las imágenes de África donde la mujer lleva a su retoño mientras trabaja. Y muchas, cómo no, tienen su propia experiencia de lactar mientras hacen un montón de cosas de variada entidad. Bueno pues esto también incluye al sexo.




     La Cultura Moche, tan explícita en sus representaciones, tiene diversas representaciones en las que se observa una imagen de sexo en la que se identifican claramente un hombre, una mujer y un lactante.

      Espero que sirva de incentivo y les reafirme a quienes estáis en ello.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Mortalidad materna y fetal

     Es una realidad fácilmente demostrable que en los últimos años el descenso de la mortalidad, tanto materna como fetal, ha sido significativo en los países desarrollados. Si miramos con cierto criterio las gráficas que se nos presentan podemos observar que a partir de los años 50 se entra en un claro descenso de este tipo de episodios. No obstante, no es solo una la causa que ha llevado a esta mejora en las tasas de morbi-mortalidad maternofetal.




     Por una parte se generaliza el uso de antibióticos, y se mejoran las técnicas anestésicas, circunstancias que permiten afrontar partos complicados con resultados más favorables. Del mismo modo, el estado de salud de las mujeres ha mejorado considerablemente. Debemos señalar que  los controles prenatales han favorecido la identificación, y por ende, el afrontamiento precoz de las patologías, evitando significativemente las complicaciones, tanto de las mujeres como de los hij@s. También, cómo no, debemos observar el descenso del número de embarazos por mujer, a partir de la disposición de métodos anticonceptivos asequibles para la población, con lo cual las complicaciones relacionadas con grandes multíparas han disminuido.



Área funeraria infantil en el cementerio del Puerto de la Cruz (Tenerife)


     Los abortos terapéuticos han provocado el descenso del número de recién nacid@s con patologías graves, y por tanto la reducción de las tasas de mortalidad perinatal.

     Éstos no son los únicos factores que han influido pero sí creo que son elementos a tomar en cuenta. Podemos igualmente añadir la mayor supervivencia de fetos de corta edad gestacional, disminuyendo las tasas de mortalidad fetal.

    El hecho de que los partos se atiendan en los hospitales no es lo único que ha mejorado estas tasas, sino un compendio de todas ellas y otras más. Es en este momento cuando nos podemos plantear si hay prácticas habituales que pueden ser revisadas a la luz de la Evidencia Científica. De este modo se han elaborado nuevas guías  de actuación que aunque no son de obligado cumplimiento, cada vez son asumidas por mayor número de profesionales. Entre estas revisiones queda aun poco claro que el hospital sea el único sitio seguro para nacer, en partos de bajo riesgo.

    Cuando hablamos de clínicas y hospitales no podemos generalizar, ya que muchos de ellos carecen de personal fijo para la atención a la mujer desde el primer momento en el que ingresa. Es habitual en las clínicas privadas que sean las matronas las que se hacen cargo de la mujer y avisan al tocólog@o que se encuentra fuera del centro sanitario, cuando el parto está muy avanzado, con el fin de que le dé tiempo de acudir para aistir durante  el expulsivo. Por tanto, poca diferencia hay con la asistencia en casa de una mujer atendida por una matrona con ciertos recursos materiales, y sufieicnte experiencia  para identificar precozmente posibles complicaciones. 
     Por todo ello y sin ánimo de polemizar, creo que deberíamos dejar de generalizar en temas de salud. Que el parto tiene riesgos es una realidad, pero hay que reconocer que una complicación grave puede no ser resulta ni siquiera en el hospital mejor dotado del mundo. Ya he expresado en varias ocasiones que no abogo por el parto en casa, pero no por ello desmerezco a las compañeras que los asisten asumiendo lo especial de acontecimiento, para lo bueno y para lo malo.
     Creo que es momento de reflexionar, reevaluar y matizar generalizaciones injustas que no son reflejo más que de unos intereses, en algunas ocasiones, alejados de la buena práctica de la obstetricia.

domingo, 5 de febrero de 2012

Caroline Lowell, In memoriam

          En esta sociedad en la que cada vez carecemos más de valores, o al menos eso se nos demuestra casi a diario, un caso especial llama a nuestras conciencias. Desde una perspectiva profesional, y tras muchos años de experiencia asistiendo partos, soy poco partidaria de los partos en casa, pero respetuosa con quienes toman conscientemente esa opción para recibir a su descendencia.


    

      Una noticia nos ha sorprendido esta semana con una profundidad inusitada, la muerte de Caroline Lovell, en Australia, tras dar a luz en su casa. Cuánto más profundo es el impacto cuando se nos ha narrado su lucha reivindicativa por el derecho del nacimiento en el domicilio con apoyo profesional. Una lucha que le convierte en una heroína en una sociedad en la que cada vez se delega en las otras personas muchas de las propias decisiones. Esperamos que nos digan cuando quedarnos embarazadas, qué comer, cuánto ejercicio hacer, qué beber, qué ropa comprar, todo esperamos que nos lo digan en las sesiones de preparación para la maternidad, pero en raras ocasiones somos nosotras quienes tomamos las riendas de nuestra maternidad.
     Cuando te acercas a la prensa y ves cómo han tratado la noticia, y los comentarios de los "expertos" lectores, te asustas un poco por los prejuicios, muchas veces signos de la propia ignorancia de quien los escribe. Aunque lo más impactante es cuando lees la opinión de un profesional y observas que entre sus argumentos, algunos seguro que válidos y fundados, se cuelan opiniones que de haber sido realizadas realmente por él nos dejan totalmente desconcertadas. Cuando se dice que "A part que les dones ja no tenen la condició física necessària per aquesta mena de parts" (a parte de que las mujeres ya no tienen la condición física necesaria para esta forma de partos), (http://www.google.es/ig?sourceid=navclient&hl=es&ie=UTF-8&rlz=1T4ACAW_esES442ES445) no sé a qué mujeres se refiere ya que no existe un prototipo de mujer que englobe a todo un grupo que está formado por la mitad de la población mundial.
     Desde mi modesto entender cualquier muerte de una mujer por complicaciones en el parto es una gran desgracia. El parto es un acto de vida y no de muerte, pero lamentablemente muchas hemos vivido situaciones de este tipo, y en mi caso siempre ha sido en el ámbito hospitalario.
     Quizás sea hora de revisar con criterio científico qué se puede y qué no se puede ofrecer en la asistencia al parto. Cómo deben ser asumidos los riesgos, qué recursos debemos tener a nuestro alcance, qué criterios debemos seguir en todo momento, y olvidarnos de los personalismos, tanto por parte de quienes propugnan la medicalización en todos los casos , como por parte de quienes defienden hasta extremos innecesarios la no intervención.
      Desde mi defensa por la sanidad pública creo sinceramente que podemos hacer más y mejor. Lo primero ser capaces de formar equipos de matronas y obstetras en los que se prime lo fisiológico, tras descartar la existencia de anomalías que requieran una atención medicalizada. Vigilar los embarazos y actuar solo cuando sea lo más adecuado. Olvidarnos de las "estimulaciones por buenas condiciones obstétricas", las inducciones "porque tengo/tiene ganas de terminar", las cesáreas para librar el fin de semana (o por que me voy a un congreso), los ingresos por "pródromos de parto" que llevan a los médicos a inducir partos por miedo a dar el alta y que "pase algo". En esos casos es posible que comprobemos que "las mujeres" no hemos perdido la capacidad de tener un parto de modo natural, y poder vivirlo en plenitud. Si además permitimos que las mujeres expresen lo que quieren, nos permitimos empatizar con ellas, y ofrecemos nuestros conocimientos, los ancentrales y los científicos, es posible que el parto recupere parte de la belleza que hemos eclipsado.
     Desde este rincón de matrona mi más sincero reconocimiento a las matronas que como Caroline Lowell, luchan por un parto razonablemente seguro en el domicilio. También por las matronas que luchan a diario por hacer que los paritorios de los hospitales sean un espacio de encuentro y nacimiento respetado, sin renunciar a un equipo dispuesto a intervenir cuando sea necesario. 

Otras referencias:

viernes, 27 de enero de 2012

El parto: del "menú del día" a la "cocina de diseño"

   
     Llevamos años reivindicando los derechos de las mujeres a elegir sobre su propia vida. Esta cuestión no es baladí. Hemos de recordar que en España la mujer no tuvo derecho a voto hasta bien entrado el siglo XX, y sólo después de 1975 fue una realidad plena. Se ha luchado por los anticonceptivos, porque se pudiera elegir el momento de la maternidad y el modo de parir (natural, con epidural, cesárea por que me viene bien, etc.). No hay duda de que vivimos en España unos momento de cierta "gloria" en lo que al papel de la mujer se refiere. Ahora, debemos empezar a respetar las opciones de cada una, en la medida de lo posible.
      Ahora estamos en una etapa en la que la mujer, y por ende la pareja, puede solicitar una especie de "parto a la carta". Hemos pasado del "Menú del día" al "Bulli" de los partos, y las matronas estamos intentando adaptarnos al momento. Pero eso también tiene sus pegas.
     Hay profesionales que solo saben y quieren "el plato de siempre", acostadas, oxitocina, dilatación manual, etc. Otras que quieren, y a veces saben, la "cocina de autor", partos de pie, en la cama, acostadas de mediolado, en la bañera, en la silla, etc. Luego estamos las otras, las que conocemos la "cocina tradicional", hemos hecho cursos de "cocina de autor", hemos visto los documentales del National Geographic, hemos leído, pensado y vivido situaciones tan variadas  que hemos descubierto que el parto no se ciñe a una receta única.
     En el respeto a la mujer hay que valorar qué les podemos ofrecer. Si no  tengo práctica en una forma determinada de asistir, puedo ofrecer la que domino, con ciertas modificaciones que permitan a la mujer vivir su parto en plenitud. Puedo favorecer la deambulación aunque esté monitorizada, puedo tener una vía venosa aunque solo la use para la extracción de analíticas si es necesario, puedo ofrecer bebidas cuando los factores de riesgo sean bajos, y puedo ayudar a que la epidural esté disponible cuando la mujer la solicite, entre otras cosas.
     Por el momento, ni yo ni mis compañeras hemos tenido quejas sobre nuestras formas de asistir al parto, cumpliendo eso sí con el deber de informar, hacer partícipes a las mujeres y acompañantes del proceso, y explicando el porqué se hacen las cosas. Actualmente el nivel de satisfacción de las mujeres asistidas en nuestro hospital supera el 95%, difícilmente superable en estos tiempos de recursos limitados.
     Creo que empieza a ser el momento de que las profesionales de la asistencia pública reivindiquemos nuestra calidad tanto asistencial como humana.



No dejes de ver este enlace de partos asistidos en el HGU de Alicante



jueves, 26 de enero de 2012

Tanto por saber. El parto

     Llama la atención cuando te acercas a la literatura científica lo poco que sabemos sobre el parto. Sí del parto. Se supone que tenemos Evidencia Científica de casi todo, o eso nos hacen creer, pero la realidad es otra.
     Las investigaciones que se realizan de forma experimental tienen unas barreras éticas que debemos respetar, o al menos eso es lo que se está pregonando a cada momento. Por tanto, investigar sobre el mecanismo fisiológico del parto, según los requerimientos mínimos para poder considerar que el trabajo no tiene sesgos, es actualmente imposible (y esperamos que durante muchos años más). Entonces, ¿cómo se han hecho las investigaciones de las que disponemos?, pues ni más ni menos que con ovejas.
     Esta circunstancia nos lleva a reflexionar sobre la validez de algunas de las conclusiones, sobre todo en lo referido al aspecto psicológico y afectivo que nos diferencia de forma tan relevante de nuestros alejados parientes investigados. Añadamos a ello el hecho de que nuestra anatomía es diferente, nuestros ciclos hormonales distintos, nuestro entorno social único, etc.
     Con todo ello solo quiero resaltar que el hecho de que en muchas ocasiones no exista Evidencia Científica para algunas de nuestras actuaciones, no significa que no tengan máxima relevancia, sino que no se han podido cumplir los parámetros (Actuales) de lo que es considerado Evidencia Científica.
     Por todo ello sigamos potenciando la parte afectiva del parto, tomando de la ciencia tan solo lo que nos permita proporcionar un parto seguro, pero sin maxificar estos recursos.


sábado, 21 de enero de 2012

Deschupetar

     La verdad es que no sé si existe un término que defina la acción de quitar el chupete, como existe para el destete. Como vamos de costumbres y localismos os presento una forma peculiar establecida en Pamplona los últimos años.

   
  Durante las fiestas de San Fermín uno de los atractivos más queridos por las gentes del lugar (no, no son los encierros), son los Gigantes y cabezudos (conocidos localmente como kilikis), acompañados igualmente por los zaldikos (los que llevan un caballo de cartón). Es costumbre que salgan todas las mañanas por las calles de la ciudad, con música, rodeados de toda la chiquillería, y por ende de madres, padres, ti@s, y el restos de la parentela. Los kilikis y zaldikos corren detrás de l@s infantes, con una berga con la que les proporcionan pequeños toques, nunca dolorosos, que les llenan de emoción.



      Bueno pues estos personajes han tomado un papel relevante en el tema del "deschupetado". El rito, creo que ya se puede definir así, consiste en explicarles a l@s del chupete, que ya son mayores y que tienen que dejar esa costumbre que es de pequeñ@s. Para ello, de forma "libre", se llevan los chupetes al recorrido de la comparsa y acercándose con respeto, dejan sus preciados tesoros prendidos de alguna zona visible de su gigante favorit@, y en ocasiones de la solapa de algún kiliki.

   
  Realmente no sé si los progenitores se quedan uno de reserva por si hay tragedia posterior, pero lo cierto es que todas las mañanas parte de nuestr@s niñ@s se hacen mayores con un peculiar rito de paso de nuestra era.

     Os dejo un enlace para que los veáis en acción.

jueves, 12 de enero de 2012

Nuevas maternidades

Es curioso cómo en estos tiempos en los que vivimos la maternidad es un tema candente. Baste rememorar los embarazos de mujeres como la princesa, la mujer de uno o dos presidentes, una o dos ministras, entre otras.
Efectivemente los tiempos cambian, las mujeres no tenemos porqué elegir entre maternidad o vida pública y/o prefesional, y claro ahí viene el conflicto. Si la mujer deja su vida profesional por la crianza se le critica, si decide seguir con ella, también. Quizás nuestra sociedad aun no esté madura para comprender que las mujeres, y los hombres, tenemos libertad para decidir sobre los modos diferentes de vivir la meternidad, e incluso podemos elegir no tener hij@s. Quizás lo más preocupante es cuando las circunstancias sociales y económicas no permiten ejercer el derecho de elección.
Ya hace un año que se retiró el famoso y controvertido "cheque bebé", que quizás dentro de ese "café para todos" que se vivió en ese momento, requería honradamente ser revisado y quizás limitado en su uso. Ahora añadimos el recorte en guarderías, no hay dinero es el argumento manido, y un poco indecente después de lo que se va conociendo sobre el mal uso de los recursos públicos en tiempos recientes.
Con todo ello esa aspiración que tenemos las matronas de poder tener el ratio de "una matrona por mujer", por otra parte el recomendado por la SEGO, y otras instituciones, para poder una asistencia menos medicalizada del parto, siempre controlando de cerca los posibles signos de complicación, bueno pues esa aspiración queda ya en el "sueño de los justos".
Ciertamente estamos en un momento para revisar los gastos, adecuarlos a las necesidades prioritarias

lunes, 2 de enero de 2012

Año nuevo

     Empezamos un nuevo año y me niego a entregarme al desánimo. Espero avanzar en sabiduría, esa que se adquiere escuchando a las demás personas y apoyándome en ellas. Profesionalmente aspiro a mejorar compartiendo con mis compañer@s horas de trabajo y de conversación. Me propongo seguir ilusionada aunque me pongan zancadillas, nos aumenten las horas de trabajo y, encubiertamente, nos bajen el sueldo. Cuento para ello con un montón de mujeres y hombres con los que compartir una de las mejores experiencias de mi vida participar en la asistencia del parto.

No nos dejemos invadir por el desánimo, nosotr@s podemos. FELIZ 2012