Empezamos un nuevo año y me niego a entregarme al desánimo. Espero avanzar en sabiduría, esa que se adquiere escuchando a las demás personas y apoyándome en ellas. Profesionalmente aspiro a mejorar compartiendo con mis compañer@s horas de trabajo y de conversación. Me propongo seguir ilusionada aunque me pongan zancadillas, nos aumenten las horas de trabajo y, encubiertamente, nos bajen el sueldo. Cuento para ello con un montón de mujeres y hombres con los que compartir una de las mejores experiencias de mi vida participar en la asistencia del parto.
No nos dejemos invadir por el desánimo, nosotr@s podemos. FELIZ 2012
