Mafalda siempre genial

miércoles, 18 de abril de 2012



Extracción de sangre


              Hoy os contaré una anécdota reciente que me hizo mucha gracia.
          El otro día realicé una extracción sanguínea a un chica gitana. Tras pincharle conecté los tubos e iba saliendo sangre de forma sencilla. Los fui llenando mientras ella los miraba con atención.
          Cuando estábamos terminando me dijo "que sangre más roja". Yo pensé que iba a seguir la conversación hacia lo típico, que como no somos de sangre real tenemos la sangre roja y no azul... Pero no, lo siguiente que me dijo me dejó sin palabras "cómo se nota que mi grupo es el universal, por eso es tan roja". 
          No supe qué decir, terminé la extracción y le indiqué que esperara los resultados junto a sus familiares.
          A veces te quedas sin palabras, pero con una sonrisa.



imagen de internet

lunes, 16 de abril de 2012

"Arrimar el hombro" en la Sanidad Pública, no es novedad


          Hace ya muchos años que trabajo en la Sanidad Pública, más de 25. Desde que inicié mis estudios de enfermería allá por el año 1981, y posteriormente cuando terminé matrona en el año 1985, tuve claro que mi apuesta era por la sanidad pública.
          En la vida efectivamente cada persona al elegir un camino debe dejar otro al margen. Mi opción por la sanidad pública me ha llevado a trabajar en cuatro comunidades autónonas (Madrid, Aragón, Canarias y la Cdad Valenciana). He trabajado en un ambulatorio, dos centros de salud, tres hospitales generales y cinco comarcales. He inaugurado dos hospitales de nueva creación y uno por traslado. Me ha tocado evacuar dos hospitales por incendio. Durante años hemos sufrido el abandono de la administración por ser personal de un hospital comarcal saturado, en el que en ocasiones ni siquiera había camas para acostar a l@s pacientes. He hecho turnos rodados, de 12 horas y de 24. He doblado cuando ha sido necesario y he acudido a trabajar cuando ha habido alguna incidencia. He seguido formándome en mi campo de trabajo y en otros, he hecho cursos, he ido a congresos, he investigado y he publicado, de forma modesta, pero lo he hecho. Me he implicado en la formación de auxiliares, enfermeras, matronas, gines y médic@s de familia. Ciertamente nada que otr@s much@s profesionales de la salud no hayan hecho.
          ¿Y ahora qué? Se nos ha bajado el sueldo, se nos cambian los turnos, se reduce personal, se menosprecia nuestra cualificación y formación, nos echan a la opinión pública en contra por ser "funcionarios" y encima se nos pide que "arrimemos el hombro". No sé cuanta gente está indignada en este país pero creo que quienes somos sanitarios tenemos muchos motivos para no estar conformes con el modo en que se nos trata, y lo que es más triste, por quienes siendo profesionales de la salud gestionan actualmente la sanidad.
          Solo espero que en algún momento se nos tenga en cuenta y se respete a la Sanidad Pública que con tanto esfuerzo hemos hecho que sea de las mejores del mundo.

          Os dejo un enlace a la narración de la evacuación de un hospital comarcal por un incendio, donde queda reflejado que el personal siempre ha "arrimado el hombro".

jueves, 12 de abril de 2012

Olvidos increíbles. Historiando los partos


     Siguiendo con esas cosas increíbles que suceden en los partos hay una anécdota que siempre cuento y aun no llego a comprender.

     Estaba haciendo una historia del recién nacido/a, en la que uno de los datos es el nombre del padre.
    Era hace bastantes años cuando las pareja entraban a la dilatación cuando todo estaba preparado (enema, rasurado, vía, monitor, exploración, rotura de membranas), lo dicho hace mucho tiempo.
     Uno de los campos que se rellena habitualmente es el del nombre del padre. Ciertamente siempre que la mujer no haya decidido omitirlo.

Yo frente a la mujer: ¿Cómo se llama tu marido? (antes todos eran maridos, incluso los que no lo eran oficialmente).
La mujer: (mirándome como traspuesta)...... no me acuerdo....
Yo (incrédula): ¿Cómo que no te acuerdas cómo se llama tu marido?
La mujer: (mirándome).... No me acuerdo....
Yo (pensando más allá de lo debido): Pero, ¿tienes marido?
La mujer: (un poco molesta)  Pues claro....
Yo: ¿Y o te acuerdas cómo se llama tu marido?
La mujer: es que estoy nerviosa y no me acuerdo.
Yo (en tono más conciliador): Tranquila, dime, tú ¿Cómo le llamas? (esperaba un Pepe, Paco, etc. que fuera una pista fácil)
La mujer: Yo le llamo..... Nene



Imagen obtenida en web

     En ese momento comprendí que no iba a conseguir más datos de la filiación del marido y decidí salir a la salita de espera para buscar al susodicho. Llegada al lugar, pregundo por el marido (nombre de la mujer), y se me acerca un hombre joven muy nervioso.


Yo: Le explico que necesito sus datos para la Historia del RN, y si me puede decir su nombre.
Él raudo y veloz, se saca del bolsillo posterior del pantalón el carnet de identidad, y me do deja con el fin de que lo copie.
Pensando que sería un nombre complicado lo cogí, viendo para mi asombro que era un nombre y apellidos españoles de lo más corrientes. Le di las gracias y entré en el paritorio con una amplia sonrisa.
¿Era posible que el padre hubiera perdido su identidad y que creyera que se llamaba Nene?

"Cosas veredes amigo Sancho"


viernes, 6 de abril de 2012

Preguntas y respuestas. Historiando los partos


     Como no todo es la crisis ni las cosas serias, hay un montón de anécdotas vividas a lo largo de los años que han dejado cierta huella en mi.

     Poneros en ambiente, las tres de la mañana, una guardia intensa, de esas que se viven en los hospitales comarcales saturados y con los recursos muy mermados (casi me río de la crisis al recordarlo). Yo sentada frente a la mujer, empezando el partograma y la historia del recién nacido.

Pegunta (yo): Tienes alguna alergia
Respuesta (señora): ¿Yo?, a la Fantasía
Imagen que se me viene: La hipopótoma de la película de Fantasía (W. Disney), bailando con el tu-tú, y la señora convulsionando y con edema de glotis..... (Pienso, no puede ser).
Pregunta: ¿Cómo que a la fantasía?
Respuesta: Sí a lo que te pones que no es de oro
Comentario (yo): ¡Ah!, a la bisutería.
Señora: Eso, eso, a la bisutería.
Pues eso que no son horas.




jueves, 5 de abril de 2012


Trabajar por objetivos en la sanidad pública

     Suena bien eso de que si cumples los objetivos tendrás una remuneración mayor. De este modo tu sueldo, o gran parte de él, se vincula a cumplir con esos objetivos. Es algo personal, no hay escusas, tu te comprometes y luego, tras una evaluación "objetiva" deciden si cobras o no, y cuánto cobras.
     No es que me parezca bien ni mal, muchas empresas privadas trabajan a sí y parece que son más competitivas, lo que no sé es si son mejores.


Imagen obtenida en web


     A mi lo que me surgen siempre en estos casos son dudas que deben ser simples. Quién evalúa, cómo y cuándo. Cómo puede ser que con los mismos objetivos y la misma actividad este año tengamos cumplido un alto porcentaje y el año pasado no, insisto sin cambiar nada ya que se realizaba la actividad de forma adecuada.
     Por otra parte, sigo sin saber qué quieren de nosotras las matronas. "Los acuerdos priorizan este año garantizar la sostenibilidad del sistema, mediante la contención del gasto, la mejora en la utilización de los recursos y la excelencia en la calidad y seguridad de la atención al paciente." Es muy difícil contener el gasto, y conseguir la excelencia en la calidad, y más la seguridad del paciente.
     Pero lo que ya no sé cómo interpretar es que una de las medidas priorizadas sea la de potenciar los partos naturales. "Las medidas para la mejora de la eficiencia y del uso de los recursos este año constituyen un 40% del acuerdo de gestión y el 60% restante, se orienta a mejorar los resultados de la atención, la prevención y la satisfacción del paciente. En este último aspecto, destacan nuevas medidas como la implantación del parto natural,..." Más que nada porque los estudios dicen que el parto mejora en tanto en cuanto se disponga de una matrona por mujer, sí ese objetivo que parece imposible de alcanzar cuando lo primero que proponen es reducir una matrona en el turno de noche.
     Por otra parte estamos esperando que se nos pidan ideas de cómo mejorar la calidad, disminuir el gasto y alcanzar la excelencia, mejorando la seguridad del paciente, en nuestro caso de dos personas, o más a la vez (en el caso de embarazos múltiples).


Imagen obtenida en web


     Lo dicho que espero que nos pregunten y sobre todo que nos expliquen las bases de una atención con menos recursos, sobre todo humanos, y a la vez humanizar y potenciar el parto natural.


http://www.elmundo.es/elmundo/2012/04/04/valencia/1333539153.html

lunes, 2 de abril de 2012

¿Cómo es el paritorio?



     ¿Cuántas veces nos han hecho esa pregunta mujeres embarazadas que tienen nuestro hospital como centro de referencia? Muchas sin duda. Pues esto pasó recientemente en uno de esos espacios.
     La supervisora dio una charla en el centro de salud sobre los modos de asistir el parto en su hospital, contando igualmente los recursos de los que se disponía. Previamente se había comentado que en el caso de que alguna mujer quisiera ver las instalaciones, sería coincidiendo con la consulta de monitores cuando se facilitaría dicha visita.
     Tras la charla tres personas se presentan en el paritorio, pidiendo ver las instalaciones. Las matronas de guardia, conocedoras de la sesión informativa, y a pesar de haber quedado que se enseñaría cuando vinieran a monitores, acceden a enseñar el espacio y a establecer una conversación con las tres visitas.
     El paritorio cuenta con tres dilataciones modernas pero convencionales, y con una sala VIP (por así decirlo), con bañera y otros recursos, además de luz natural y cuidada decoración .


    
     La pareja va narrando su parto anterior, en una clínica de baja intervención, en la que estuvo más de 8 horas con 8 cm, al final oxitocina, y una "ventosita" suave para terminar. Pero la experiencia sigue siendo considerada muy buena, por lo que quiere saber si su segund@ hij@ puede tener esas "buenas" prácticas en el hospital que están visitando.
     Las matronas, con infinita paciencia y educación defienden el uso racional de los recursos, y la importancia de actuar según cada circunstancia, momento en el que la tercera persona (presentada como doula) hace un discurso en contra de toda intervención, olvidando la experiencia previa narrada en primera persona por la señora.
     Tras muchos dimes y diretes, de que la doula pontificara sobre lo malísimo que es la oxitocina, sin matices, y de rebatir con argumentos de "peso" las prácticas obstétricas actuales, a toda luz inadecuados y demostrativos de un gran desconocimiento sobre el tema, la pareja en cuestión  dice que se pensará si deciden parir o no en ese hospital. Al fin y al cabo aun no está embarazada y le queda suficiente tiempo para valorar otras posibilidades.

     Quizás no tenían claro en qué consistía la visita preconcepcional.